¡Atención amantes de la birra! Llega a Brew Wild Pizza Bar una novedad ácida y refrescante: Cloudy Lemonade, una cerveza artesanal smoothie sour de 4,2% ABV elaborada por la cervecera escocesa Vault City Brewing. Su nombre lo dice todo y nos pone tras la pista de su carácter: es como una limonada casera hecha cerveza – turbia, cítrica y extremadamente refrescante, lista para quitarte la sed de un plumazo.
¿Una cerveza con sabor a limonada? Sí, has leído bien.
Vault City ha logrado envasar la esencia del verano en una pinta.
Imagina tomarte una limonada helada bajo el sol, pero con burbujas cerveceras y un puntito de alcohol. No te preocupes, que aquí el ácido aprieta pero no ahoga: tras cada sorbo queda un suave dulzor final que balancea la acidez y te deja con ganas de otro trago.
(Spoiler: es posible que después de probarla mires dos veces tu vaso buscando cubitos de hielo y pajita… ¡así de lograda está!)
Vault City: la revolución escocesa de la cerveza ácida
Para entender Cloudy Lemonade, hay que hablar de Vault City, la microcervecería de Edimburgo que está detrás del invento. Nacida en 2018, Vault City se ha ganado fama de especialista en cervezas ácidas modernas y rompedoras. De hecho, presume de ser el productor de cervezas sour más grande de Reino Unido.
Su filosofía: llevar la fermentación mixta y la fruta al límite, creando birras intensamente frutadas, de colores llamativos y sabores que explotan en el paladar. ¿Te suena a Cloudy Lemonade? Totalmente. Esta cervecera artesanal escocesa domina el arte de sorprender con ácidos sabrosos.
Dentro de esa línea innovadora, Cloudy Lemonade destaca por su sencillez efectiva. Fue concebida como una sour sesión – ligera en alcohol pero cargada de sabor – pensada para poder tomarte más de una sin empalagar. Gustó tanto que en 2022 Vault City la incorporó como parte de su primera gama fija (core range), presentándola a bombo y platillo en unos 200 bares de todo el Reino Unido a la vez.
Vamos, que Cloudy Lemonade se convirtió en embajadora oficial del “lado suave” de Vault City: una sour ligera, accesible y apta para todo momento, sin renunciar a la personalidad atrevida de la marca.
Estilo Smoothie Sour: la tendencia más frutada de las cervezas ácidas
Hablemos un momento del estilo smoothie sour, porque la cosa tiene miga.
Imagina una cerveza ácida base (tipo Berliner Weisse o sour ale) pero fermentada con cantidades masivas de fruta real, hasta el punto de quedar densa, turbia y con textura casi de batido (de ahí lo de smoothie).
Estas cervezas suelen incluir también lactosa – azúcar de leche – para aportar dulzor y cuerpo cremoso, equilibrando la acidez; sus sabores recuerdan más a postres o cócteles que a birras tradicionales, por eso a veces las llaman pastry sour.
El lúpulo pinta poco en este estilo (amargor prácticamente nulo), y la gasificación es suave, porque tanto puré de fruta se zampa la espuma. ¿El resultado? Verdaderos zumos alcohólicos de colores vibrantes, dulce-aciditos y a veces tan espesos que podrías masticar la pulpa.
Un estilo joven, gamberro y divisivo dentro del craft: amado por muchos, incomprendido por otros puristas… indiferente no deja a nadie.
¿Y Cloudy Lemonade? Pues es la interpretación de Vault City de esa tendencia, en versión ligera y cítrica. Aquí la protagonista es la fruta más humilde y veraniega: el limón.
En lugar de mezclar mango, fresa o fruta tropical, esta birra apuesta por el zumo y la ralladura de limón natural añadidos tras la fermentación, logrando un sabor auténtico a limonada.
A diferencia de otras smoothie sours más densas, Cloudy Lemonade no lleva lactosa (es 100% vegana) ni exceso de azúcar, por lo que resulta más seca y ligera en cuerpo. Además, su graduación de 4,2% ABV la coloca en el territorio de las session, muy fácil de beber.
Eso sí, no por “suave” deja de ser interesante: Vault City le añade un toque de lúpulos Citra y Nelson Sauvin – variedades aromáticas – para dar matices cítricos extra y un sutil recuerdo tropical/vinícolo que complemente al limón.
¿Amargor? Poquito, casi imperceptible, porque aquí la acidez es la reina. En suma, Cloudy Lemonade lleva el concepto smoothie sour a su expresión más refrescante y desenfadada: nada empalagosa, mucho sabor a fruta, bajo alcohol y lista para el trago largo.
Notas de cata: apariencia, aroma, sabor y textura
Cloudy Lemonade servida en copa: su color amarillo pajizo, velado por la turbidez, y la espuma blanca fugaz nos recuerdan a una limonada casera bien fresca.
En nariz estalla el cítrico: aroma intenso a limón recién exprimido y ralladura, como abrir una limonera. Se percibe también un sutil trasfondo tropical y uva blanca aportado por los lúpulos (esas notas de pomelo, uva y piel de uva espina típicas del Citra y Nelson Sauvin) sobre una base ligera de cereal. El conjunto aromático es sencillo pero muy vibrante y fresco: básicamente, huele a summer vibes en vaso.
Al dar el primer trago, Cloudy Lemonade entra como un torbellino cítrico: explosión de sabor a limón natural que activa todas las papilas. Te sentirás como si estuvieras bebiendo una soda de limón artesanal, pero con la complejidad sutil de la cerveza. La acidez es pronunciada (nivel cerveza ácida en toda regla), comparable al de una buena limonada: agrio pero agradable y vivificante, que hace salivar y quita la sed al instante. Bajo toda esa lima-limonada, asoma un toque muy ligero de malta de trigo y avena, apenas un susurro dulce que recuerda que esto sí es cerveza. Los lúpulos aportan un matiz cítrico-herbal en segundo plano (punto de corteza de cítrico y uva verde) que añade complejidad sin restar protagonismo al limón.
El final del trago sorprende con un giro: tras la ola ácida inicial aparece un ligero dulzor residual, como si hubieran endulzado suavemente la limonada. Esa nota dulce (imagina un toque de lemon curd o sorbete de limón) redondea el trago y equilibra la acidez, evitando que se vuelva agresiva. Queda en el paladar un retrogusto a caramelo de limón muy sutil, mezclado con la nota cítrica persistente – una combinación que recuerda a aquellos polvos pica-pica de limón, entre ácido y dulce a la vez.
La textura es más ligera de lo que el término smoothie podría hacer pensar: de cuerpo medio-ligero, con una suave untuosidad aportada por la avena, pero en general bastante ágil y efervescente. La carbonatación es moderada, tirando a alegre, lo justo para acentuar la sensación refrescante sin llegar a picar demasiado la lengua. Cloudy Lemonade acaricia el paladar con su burbuja fina, repartiendo el sabor por toda la boca.
No esperes mucha espuma ni densidad cremosa – al no llevar lactosa ni toneladas de pulpa, esta sour se siente más cercana a una Berliner Weisse con zumo que a un batido espeso. Cada sorbo entra fácil, crushable total, invitándote a beber tragos generosos. En pocas palabras: refrescante, chispeante y veraniega, como beberte una shandy de limón pero en versión 100% craft.
Maridaje: ¿con qué pizzas de Brew Wild acompañar Cloudy Lemonade?
Una cerveza tan singular como Cloudy Lemonade abre un abanico de posibilidades gastronómicas. Su carácter cítrico, ácido y ligeramente dulce permite tanto maridajes por contraste como por afinidad.
¿La clave? Usar su toque de limón refrescante para realzar ciertos ingredientes, cortar la grasa de platos potentes, o aportar equilibrio donde haya picante o sal.
Aquí te proponemos tres maridajes estelares con pizzas de nuestro Brew Wild, pensados para que tanto la birra como la comida brillen en cada bocado-sorbo:
- Ahumado & Avocado: Esta pizza (como su nombre adelanta) lleva salmón ahumado de primera, lonchitas de aguacate maduro y queso fundido sobre una base ligera, rematada con rúcula fresca y un chorrito de aceite. ¿Imaginas lo bien que le va a sentar un sorbo de Cloudy Lemonade a cada bocado? El limón es el aliado natural del pescado, y aquí la cerveza juega ese papel a la perfección. Su acidez cítrica actúa como ese chorrito de limón fresco que le pondrías al salmón: realza el sabor ahumado del pescado, aviva sus matices marinos y a la vez corta la sensación grasa tanto del propio salmón como del aguacate. Cada trago limpia el paladar del ahumado y la untuosidad, dejando la boca lista para otro bocadito. Además, el frescor de la birra hace magia con la rúcula y el toque herbal del plato, casi como si maridaras el salmón con una ligera vinagreta de limón. ¿El resultado? Un bocado equilibrado y sabroso, donde la cerveza y la pizza se complementan como un bagel de salmón con su rodajita de limón. Si te van los sabores marinos y frescos, esta dupla te va a encantar.
- Nduja!: Una de nuestras pizzas más atrevidas y picantes, cubierta con auténtica ’nduja calabresa (esa pasta de embutido ultra picante), salami italiano, queso fundido (mozzarella + un toque cremoso de brie) y algunas piparras encurtidas por encima. Un festival de sabor carnívoro y cañero que viene con fuego incluido. ¿Y qué mejor bombero que nuestra Cloudy Lemonade? La acidez de una cerveza sour actúa “como limón sobre un plato picante”, es decir, realza los sabores y a la vez alivia el paladar. Cada sorbo de Cloudy Lemonade refresca la boca y apaga un poquito ese incendio de guindilla, permitiéndote seguir disfrutando sin que el picante sature. Piensa en cómo unas gotas de limón o de yogur alivian un curry: aquí pasa lo mismo, la nota cítrica suaviza el ardor y equilibra el intenso sabor ahumado-especiado de la ’nduja. Además, el puntito dulce que tiene la cerveza al final ayuda a domar la sal y el picor, casi como ese toque de azúcar que lleva alguna salsa barbacoa picante. Y no creas, el picante también le hace un favor a la birra: tras un bocado infernal, la acidez cítrica se percibe aún más vibrante y te revive las papilas gustativas. Es un maridaje de toma y daca: la pizza incendia, la cerveza rescata (y de paso intensifica ciertos sabores). Si eres de los que disfrutan sudando con el chile pero con una sonrisa, prueba este combo – verás qué gusto eso de “sufrir” con alivio incorporado.
- La Partisana: Una pizza clásica y elegante de la casa, que viene coronada con finas lonchas de prosciutto di Parma (jamón italiano curado), tomatitos cherry, queso Parmigiano Reggiano en lascas, rúcula fresca y base de tomate. Sabe a Italia en cada bocado: entre lo salado del jamón y el queso, lo verde de la rúcula y ese puntito ácido-dulce del tomate. Cloudy Lemonade aquí funciona de maravilla por contraste refrescante. Imagínatela como si fuera la “vinagreta” de esta ensalada sobre pizza: su acidez corta la grasa del prosciutto y del parmesano, limpiando el paladar de ese umami intenso tras cada trozo de pizza. Cada trago aporta una nota cítrica que hace ping con la rúcula y el tomate, potenciando la sensación fresca vegetal (como exprimir limón sobre una ensalada, realza sabores sin imponerse). Mientras, el ligero dulzor de la cerveza se lleva especialmente bien con el jamón: no llega a ser frutal como para imitar un melón con jamón, pero sí añade un toque suave que engrandece el perfil del prosciutto, resaltando sus notas más dulces y perfumadas. En conjunto, Partisana + Cloudy Lemonade es armonía clásica con giro moderno: la pizza se disfruta más ligera y la cerveza encuentra en los ingredientes italianos un lienzo perfecto para lucir su chispa. Un maridaje fino y equilibrado, ideal para quienes buscan algo sabroso pero sin excesos.
(¿Otras ideas? Cloudy Lemonade marida bien con casi cualquier plato al que le iría bien un toque de limón. Desde unas alitas de pollo BBQ (imagina esa combinación de ahumado dulce con ácido cítrico) hasta una ensalada de burrata con pesto (limón y albahaca = summer love), esta cerveza puede jugar muchos papeles. ¡La creatividad es el límite!)
En fín
Cloudy Lemonade demuestra que la cerveza artesanal siempre puede seguir sorprendiendo. Pocas veces encontramos una birra tan original y versátil: mitad refresco veraniego, mitad sour escocesa de pura cepa, y totalmente deliciosa.
Es como una clara de limón 2.0: en vez de mezclar una lager con refresco, aquí la cerveza ya viene de fábrica con su sabor a limonada natural, pero manteniendo toda la calidad y carácter craft.
Ideal para amantes de las cervezas ácidas frutadas y para cualquiera que busque algo diferente a las IPAs lupuladas de siempre. Incluso si no eres (aún) fan de las sour, dale una oportunidad: su baja graduación y perfil equilibrado la hacen muy accesible – puede ser la puerta de entrada perfecta al mundillo de las ácidas.
En Brew Wild Pizza Bar la estamos disfrutando a tope mientras dura en nuestros grifos. Es una cerveza de temporada que, como el verano, no estará aquí para siempre. Así que te animamos a acercarte a probar esta limonada cervecera artesanal antes de que se agote.
Te garantizamos que cada sorbo de Cloudy Lemonade te transportará a una terraza bajo el sol, con la brisa marina escocesa y el aroma a cítricos en el aire.
¿Listo para algo fuera de lo común y deliciosamente refrescante? Ven a tomarte una pinta con nosotros y brinda por el poderío de la cerveza artesanal escocesa hecha limonada.
¡Salud! 🍻


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