Crimen es una cerveza artesana de estilo Irish Stout clásica, 5,0% de graduación alcohólica, fruto de una colaboración entre Joint Brewing (Madrid) y Cervecera Península (Madrid).

Se trata de una stout negra de trago fácil pero llena de sabor, con intensos matices a café tostado y cacao amargo sobre un cuerpo sedoso. Esta creación conjunta destaca por respetar el auténtico perfil irlandés del estilo, a la vez que invita a disfrutarla en cualquier momento (no solo en invierno, ¡no cometamos ese crimen cervecero!).

La colaboración entre Joint Brewing y Península

Crimen nace de la unión de dos proyectos cerveceros madrileños inquietos.

Joint Brewing, fundado en 2022 en el barrio de Lavapiés, se ha dado a conocer por su enfoque rebelde y desenfadado: elaboran cervezas de graduación moderada, súper bebibles y llenas de carácter. Su filosofía podría resumirse en “que te tomes otra pinta” – priorizando la calidad sin complicaciones y la frescura en cada lote. En poco tiempo han pasado de las primeras cocinas caseras a montar fermentadores por doquier en su fábrica de Torrejón de Ardoz, siempre con humor y actitud “brew wild”.

Por su parte, Cervecera Península (activo desde 2017) se ha convertido en un referente de la escena craft madrileña. Con base en Alcobendas, este equipo ha apostado por acercar estilos internacionales al público español, desde IPA lupuladas hasta lagers y stouts, combinando técnicas tradicionales con innovación.

La colaboración entre Joint y Península surge de una amistad cervecera y el deseo de experimentar juntos. En el caso de Crimen, ambas cerveceras decidieron rendir homenaje a un estilo clásico irlandés. El resultado: una Irish Stout bien ejecutada, que combina la filosofía session de Joint (cervezas fáciles de beber) con la experiencia de Península en recetas equilibradas.

Una cerveza negra pensada tanto para nuevos exploradores del mundo stout como para aficionados veteranos que buscan autenticidad en su pinta.

Estilo Irish Stout: la tradición cervecera más oscura de Irlanda

Crimen se enmarca en el estilo Irish Stout, la venerada “cerveza negra” originaria de Irlanda.

¿Qué define a una Irish Stout?

Principalmente su sequedad y ligereza dentro de lo maltoso. A diferencia de otras stout más dulzonas o alcohólicas, la stout irlandesa tradicional (también llamada Dry Stout) suele rondar el 4-5% ABV y se caracteriza por un final seco. Nació a partir de las porter británicas en el siglo XVIII, pero cobró identidad propia gracias a cervecerías de Dublín que la popularizaron mundialmente.

Una Irish Stout típica presenta un color oscuro opaco, espuma densa de tono beige y aromas que recuerdan al café recién molido, chocolate amargo y cereal tostado. Esto se logra usando cebada muy tostada (a menudo sin maltear) que aporta ese sabor a café y ese amargor seco tan distintivo, junto a una proporción de cebada en copos que ayuda a dar cuerpo y esa espuma cremosa.

El lúpulo en este estilo juega un rol secundario: se añade en cantidades moderadas, solo para equilibrar con un amargor medio el dulzor de la malta, pero sin robar protagonismo a las notas torrefactas. El resultado es una cerveza robusta en sabor pero sorprendentemente refrescante y fácil de beber, ideal para tomar pintas en serie en el pub.

Irlanda nos enseñó que no hace falta una graduación elevada para conseguir mucho carácter en una cerveza oscura, y esta stout artesana lo confirma sorbo a sorbo.

Detalles técnicos de la cerveza Crimen

  • Estilo: Irish Stout (Dry Stout clásica irlandesa)
  • Alcohol: 5,0% ABV
  • Color: Negro profundo, casi opaco, con reflejos caoba a contraluz. Coronada por una espuma cremosa de color beige claro, persistente y de burbuja fina.
  • Maltas: Blend de maltas pale y maltas tostadas (incluyendo cebada tostada sin maltear y malta chocolate) que aportan sabores a café, cacao y pan recién horneado.
  • Lúpulo: Amargor moderado (aprox. 30 IBU) con lúpulos tradicionales en segunda fila, suficientes para equilibrar el trago sin restar protagonismo a la malta.
  • Levadura: Levadura ale de alta fermentación (cepa irlandesa/inglesa) que deja un perfil limpio, permitiendo lucir las notas tostadas.
  • Formato: Lata 44 cl. (edición artesanal).
  • Servicio óptimo: 8-10 °C, en vaso tipo pinta o nonic, para apreciar mejor sus matices (no servirla demasiado fría).

Notas de cata: aroma, sabor y sensación en boca

Apariencia: De color ébano intenso, virtualmente negro. Al alzar la copa a la luz se aprecian sutiles destellos rubí oscuros. Forma una corona de espuma beige cremosa y persistente, que deja un ligero encaje en el vaso al beber. ¡Una pinta que entra por los ojos con su atractivo aspecto de Guinness casera!

Aroma: Aromáticamente es intensa y envolvente. Domina el perfil torrefacto: muchísimas notas a café molido (recuerda al espresso recién hecho) y cacao amargo estilo chocolate negro. Es como oler granos de café de Brasil y nibs de cacao colombiano tostados.

En segundo plano se perciben toques sutiles a maltas tostadas que evocan pan rústico o corteza de pan recién horneado, junto con un ligero matiz ahumado muy suave. No hay lúpulo destacable en nariz, quizá apenas un eco terroso que acompaña el conjunto maltoso. En resumen, huele a desayuno de domingo: café, chocolate y pan tostado.

Sabor: En el primer sorbo, predomina el café. El trago arranca con un gusto marcado a malta torrefacta, como morder granos de café tostado pero en forma líquida (tranquilo, no es tan agresivo como suena, es muy agradable). Le sigue un sutil sabor a chocolate negro que aporta amargor y profundidad.

Hay un equilibrio logrado entre el amargor de las maltas tostadas y un leve dulzor de fondo de la malta base, lo que da como resultado un perfil redondo y limpio. Crimen es una stout seca: el final del trago es rápido, nada empalagoso, con un postgusto corto de cacao seco y un toque amargo que invita inmediatamente a otro sorbo.

Notarás también una tenue nota a cereal tostado (como de corteza de pan) que permanece en el paladar. En conjunto, es sabrosa pero nada pesada, una cerveza negra que entra sola.

Sensación en boca: Cuerpo medio-ligero, más ligero de lo que su color oscuro podría sugerir. En boca se siente suave y sedosa, gracias a la avena/cebada en copos y a su carbonatación moderada-baja. No esperes la densidad de una imperial stout; aquí la textura es cremosa pero muy bebible, más cercana a un pint Guinness tradicional.

Cada trago pasa fluido, dejando apenas un cosquilleo de burbujas en la lengua y esa sensación aterciopelada de las buenas stouts. Al terminar, no hay calor alcohólico notable (lógico, con 5%), solo una ligera sequedad en la garganta que te recuerda el amargor tostado y te anima a dar otro sorbo. En resumidas cuentas, Crimen es una stout refrescante dentro de lo negra, con cuerpo lo bastante robusto para satisfacer al amante de la cerveza oscura, pero lo bastante ligera para pedir otra sin dudar.

Curiosidades del estilo Irish Stout

  • El origen del “Crimen”: El nombre de esta cerveza es toda una declaración de intenciones humorística. Desde Joint Brewing bromean con ciertos “crímenes de lesa humanidad” gastronómicos: “romper los espaguetis antes de hervirlos, echar chorizo con Nocilla, decir que solo bebes stout en invierno…”. ¡Herejías! Crimen ridiculiza esa última idea: una buena Irish Stout no tiene temporada fija. Olvídate del tópico de “cerveza de invierno”: esta stout está pensada para disfrutarse todo el año, ya sea en pleno julio madrileño o en una tarde lluviosa de noviembre. Limitar las stouts al frío es, efectivamente, un crimen cervecero. 😉
  • Negra, pero con corazón rubí: Aunque solemos decir que una stout es “negra”, técnicamente su color es un rojo oscuro profundo. Si acercas tu vaso de Crimen a la luz, verás destellos caoba o rubí en el líquido. Esa tonalidad proviene de las maltas tostadas utilizadas; no lleva nada de colorante, solo cebada muy tostada que, en cantidad, parece negra. Es un pequeño truco visual: la próxima vez impresiona a tus amigos haciendo la prueba de la luz con su pinta oscura. Además, esa espuma beige que corona la cerveza no es casualidad: la cebada en copos y las proteínas de la malta contribuyen a crear esa espuma densa y cremosa, un sello de identidad de las buenas stouts irlandesas (¡no hace falta nitrogenarla para obtener buena crema, aunque en el pub ayude!).
  • Servicio irlandés tradicional: Hablando de crema, en Irlanda es típico servir la stout con una mezcla de nitrógeno y carbono. ¿Te suena la clásica pinta de Guinness con su espuma compacta? Esto se logra usando nitrogeno en el grifo, lo que forma burbujas muy finas y una textura más aterciopelada. En el caso de Crimen en lata, viene carbonatada de forma convencional con CO2, pero puedes servirla cuidadosamente para lograr un efecto similar: lo ideal es enfriarla moderadamente (no helada), usar un vaso limpio e inclinarlo al servir para generar espuma. Verás cómo se forma una capa cremosa respetable. Y recuerda la temperatura: unos 8-10°C es perfecta; si la sirves demasiado fría perderás aromas, y si está muy caliente, los sabores amargos pueden volverse ásperos. En Brew Wild la tiramos con mimo para que llegue a tu mesa en su punto óptimo, como mandan los cánones irlandeses.

Maridaje: ¿con qué pizza acompañar CRIMEN?

En Brew Wild Pizza Bar sabemos que pocas cosas maridan tan bien como cerveza y pizza. Una Irish Stout versátil como Crimen pide a gritos compañía gastronómica, y qué mejor que nuestras pizzas artesanas para realzar sus sabores. Aquí te proponemos un par de maridajes estelares (¡y alguno inesperado!) donde cerveza y pizza se potencian mutuamente:

Pizza Smoky BBQ – Aliado ahumado y caramelizado

Nuestra Pizza Smoky BBQ (base de salsa barbacoa, mozzarella, pollo asado, bacon y cebolla frita) es un acompañante de primera para Crimen. Las notas ahumadas y dulces de la salsa BBQ y el bacon encuentran un espejo en las notas tostadas de la stout. Cada bocado de pollo jugoso con salsa barbacoa aporta ese punto caramelizado, casi acaramelado, que el amargor seco de la cerveza equilibra a la perfección.

El toque ahumado de la pizza realza el ligero matiz a malta quemada de la Irish Stout, creando un puente de sabores entre el plato y el vaso. Además, la carbonatación ligera de Crimen limpia el paladar de la grasita del queso y el bacon, preparando la boca para el siguiente bocado sin saturarla.

Imagina un asado a la parrilla acompañado de una stout: pues esa misma magia ocurre con cada porción de la Smoky BBQ y cada sorbo de Crimen. ¡Una combinación para amantes de sabores intensos pero equilibrados, donde ninguno opaca al otro sino que bailan en harmonía!

Pizza Autumn Leaves – Quesos intensos y umami terroso

Para los paladares aventureros, proponemos maridar Crimen con nuestra Pizza Autumn Leaves, una creación otoñal que lleva crema de gorgonzola, mozzarella, trufa negra, boletus (setas) y nueces.

Aquí hablamos de sabores potentes y gourmet: el queso gorgonzola aporta salinidad y un toque picante; la trufa y los boletus suman ese perfil terroso y umami que llena la boca; las nueces redondean con su nota tostada y ligeramente amarga.

¿Y qué hace la Irish Stout ante esto? Brillar.

Las notas a cacao y café de Crimen combinan de maravilla con el fondo terroso de la trufa y las setas – piensa en cómo el café realza platos con hongos, pues aquí igual. El amargor moderado de la cerveza corta a través de la riqueza cremosa del queso gorgonzola, evitando que el conjunto resulte empalagoso o demasiado salado.

Cada sorbo de stout “arrastra” los aceites de la trufa y el queso, limpiando el paladar, mientras deja un retrogusto tostado que se funde con el sabor de las nueces.

Ambos, pizza y cerveza, comparten cierta nuez y tostado: las nueces de la pizza parecen sacarle una sonrisa a las maltas tostadas de la Crimen. Es un maridaje sofisticado donde lo amargo, salado y umami se dan la mano. Atrévete con esta dupla y descubrirás nuevos matices en la cerveza con cada bocado de pizza (y viceversa).

Un auténtico festival otoñal en tu boca, ¡apto para cualquier estación!

Pizza de Nutella – Postre goloso con alma oscura

¿Quién dijo que una stout no puede maridar con postre? Nuestra Pizza de Nutella (sí, crema de chocolate y avellanas untada en masa de pizza, coronada con ralladura de limón y nueces) es el broche dulce ideal para concluir con Crimen.

Las stouts históricamente se han llevado de lujo con postres de chocolate, y aquí lo comprobamos a lo grande. La Nutella aporta un sabor a chocolate con leche y avellana intensamente dulce y goloso, que contrasta maravillosamente con el perfil amargo y torrefacto de la Irish Stout.

Cada bocado de esta pizza-postre cubre el paladar de cacao y crema de avellanas; inmediatamente, un sorbo de Crimen limpia esa densidad azucarada con su sequedad, pero a la vez realza los sabores a chocolate (gracias al cacao de sus maltas) y añade su propio toque de café, casi como si acompañaras el postre con un espresso.

Las nueces sobre la pizza conectan con las notas a fruto seco tostado de la cerveza, creando un punto en común. ¿Y la ralladura de limón? Añade un brillito cítrico sutil que, curiosamente, refresca el conjunto y hace que el siguiente sorbo de stout se sienta aún más suave y cremoso.

Este maridaje es pura indulgencia: te recuerda a un mocha de café y chocolate o a un tiramisú, donde cerveza y postre se entrelazan. Terminar la velada con la Pizza de Nutella y una Crimen bien servida es cometer un “crimen” dulce-delicioso del que no te vas a arrepentir.

En fin

Crimen es un perfecto ejemplo de cómo una stout de corte tradicional puede brillar en la escena artesana actual. Sin necesidad de altos voltajes alcohólicos ni aditivos estridentes, esta Irish Stout conquista por su auténtico sabor a malta tostada, su equilibrio entre amargor y suavidad, y su versatilidad para el disfrute.

Es una cerveza honesta y bien hecha, que rinde tributo a la herencia irlandesa a la vez que lleva el sello desenfadado de Joint Brewing y Península.

Ideal para iniciarse en las cervezas negras sin asustarse y perfecta para los amantes del stout de toda la vida que buscan algo fácil de beber pero lleno de matices.

Crimen demuestra que lo clásico no está reñido con la diversión: puedes tomarte una pinta en pleno agosto, acompañarla con tu pizza favorita o con un buen postre, y la experiencia será igual de gratificante.

En Brew Wild Pizza Bar nos encanta presentarte cervezas así, que unen mundos – el de la tradición cervecera y el de la gastronomía moderna – en cada sorbo.

Crimen Irish Stout ya está lista para servirse en tu vaso: negra, cremosa, refrescante y deliciosa. No esperes a que bajen las temperaturas para disfrutarla…

¡Ven a por tu pinta de Crimen cuando quieras, que aquí no creemos en “estaciones” para la buena cerveza! Tu paladar cervecero te lo agradecerá, y quién sabe, quizá descubras que has estado cometiendo menos crímenes de los que pensabas al darle una oportunidad a la stout en cualquier época del año. ¡Salud y pizza!


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